Si hay algo que hecho de menos es escribir cartas, deseaba tener a alguien en otra ciudad o país para escribirle. Con la llegada del correo electrónico, los mensajes instantáneos... las nuevas tecnologías, escribir se ha quedado desfasado. Hemos pasado de lo personal a lo impersonal.
Cuando escribo en un ordenador pierdo ingenio. No es que tenga un ingenio nato, ni tan siquiera tengo bastante, pero aún así lo poco que tengo lo pierdo, ala vista está.
Quizás solo sea una idea, un pensamiento. Cuando escribimos una carta la dirigimos a alguien en particular, al que conocemos, o nos gustaría conocer (estas últimas no se envían, quedan olvidadas en un cajón), y nos expresamos libremente, o tal vez sólo un poco más, pero contamos aquello que nos ha pasado, sentido o no nos hemos atrevido a decir a la cara, a alguien que nos conoce (o eso pensamos). Es un tú a tú.
Sin embargo con estas nuevas tecnologías, que yo ahora estoy utilizando por cierto, no podemos expresarnos igual. Nos pueden responder al instante, bueno en algunos aspectos, pero nos interrumpe el hilo de la conversación y del pensamiento.Con la letra escrita transmitimos nuestra personalidad, estados de ánimo... es más íntimo, personal.
Sin embargo con las nuevas tecnologías somos más frios, distantes y mentirosos, y el que diga que nunca ha mentido delante de un ordenador, MIENTE.
No hay comentarios:
Publicar un comentario